Mi primera lección de desapego

Acabo de dejar a mi pequeña en su primer día de colegio.

No hay respiraciones profundas, terapias, visualizaciones, lavadas de cerebros que sirvan para un momento así.  Claro, todas las mamás han pasado por esto y lo superan, pero cuando se vive con tus propios hijos sientes que eres la única mamá que vive por estos desapegos.

DESAPEGO. Esa es la lección con esta experiencia.

Dos años y medio permaneciendo 24/7 al lado del ser que más amas.  Y una mañana, sin más, te conviertes en la mamá que madruga para alistarle la lonchera y la maleta que la acompañará el resto del día.

Y es inevitable que las lágrimas salgan al pensar si escucharán su vocecita cuando pida ir al baño,

Si le prestarán la atención que merece,

Si la escucharán con atención,

Si le entenderán con sus palabras,

Si podrá resolver sus problemas y salir adelante triunfante y victoriosa.

Dos años y medio a su lado y de repente mi bebé ya es una pequeña que está lista para ir a colegio.

Entonces de nuevo tomas aire….miras con perspectiva diferente y caes en cuenta que

Ella se hará escuchar para ir al baño, así se haga pipi en los pantalones,

Ella se hará notar para que le presten la atención que se merece,

Ella buscará la forma de que la escuchen con atención,

Ella se hará entender porque sabe comunicarse,

Ella resolverá sus problemas y saldrá triunfante de su primer día en el colegio.

Dos años y medio, 24/7 dejan lecciones de apego que luego son utilizadas a nuestro favor, madres amorosas, para demostrarnos que toda esa dedicación y entrega hoy se convierten en poderosas herramientas para que nuestros hijos caminen seguros y confiados , con autoestima alta, decididos a probar nuevas cosas y a seguir descubriendo el mundo.

Hoy mi hija me enseñó de nuevo otra lección:  El desapego es la evidencia de nuestra fortaleza emocional para enfrentar lo que venga.

Y aquí se acaban las lágrimas de dolor y comienzan las de alegría.

“NO”: una palabra que no existe en el mundo de los niños.

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¡Esto definitivamente te lo tengo que compartir!

Con frecuencia me encuentro en la situación en la que me creo timada por mi hija de dos años y medio. Siento que ella conoce a la perfección mis niveles de tolerancia y los lleva a los extremos ( a veces hasta el infinito y más allá!).

Es como si mi hija fuera un pequeño monstruo en potencia. “¿De dónde sale con esas cosas?”, me pregunto con frecuencia.  Luego me encuentro con otras mamás y me consuelo al saber que no soy la única que siente que su vida la controla un pequeño que parece a veces incontrolable!

Y aquí es donde respiro.

Me encuentro con artículos como estos de mamás que han vivido, aprendido, compartido y crecido a partir de la experiencia.  Sus lecciones me enseñan, me llenan de fuerza y me recuerdan cosas simples y básicas de la vida, que a veces pierdo de vista por vivir el día a día.

Yo ya sabía que los niños ( y hasta los adultos) , no estamos preparados para la palabra NO sencillamente porque nuestro cerebro no la reconoce.  Mientras tú le dices a tu niño:  “No hagas eso”, el cerebro elimina la palabra no y tu pequeño solo escucha “hagas eso” =”Haz eso”.

Aquí la explicación: POR QUE LOS NIÑOS NO ENTIENDEN EL NO.

No dejo de fascinarme por lo que mi hija me enseña cada día. ¡Mi bella maestra de vida!

Me quedo con la frase: “Minimiza tus palabras y maximiza tus acciones”.

¿Y tú? 😉

 

¡Así recibimos la primavera!

canasta

Nada como reunirnos con un buen equipo de mamás comprometidas y preparar algo lindo para nuestros hijos!

En mi libro “Querida Mamá Cansada” (si no lo has conseguido te regalo una copia aquí), hablo sobre la importancia para mamá de rodearse de otras mamás con hijos de edades similares para compartir esta aventura de la maternidad y sentirnos acompañadas en este bello proceso.

Bueno, desde hace ya un tiempo hemos creado un grupo bellísimo de mamás con hijas (todas ellas niñas), y hemos abierto espacios de manera natural para nuestras hijas y para nosotras mismas.

Y hoy quiero compartirte una de nuestras últimas aventuras: Día de la Primavera!

Esto fue lo que hicimos:
1. Nos reunimos en casa de una de ellas.

casa de mamá

2. Llevamos a nuestras pequeñas disfrazadas de animalitos de la primavera.

animalitos
3. Escondimos algunos huevos de chocolate para que ellas los buscaran.

Huevos de pascua
4. Les contamos un cuento corto del Conejo de Pascua (porque a la voz de buscar chocolate todas perdieron total concentración del conejo).

cuento de pascua
5. Salieron felices a encontrar sus huevos y los metían en las canastas (hechas por la hermana de una de estas entusiastas mamás).

canasta
6. Comimos chocolate.

chocolate
7. Pintamos huevos.

huevos pintados

8. Y al final hicimos un conejo y una zanahoria con las huellas de los pies de nuestras princesas.

pies de pascua1
¡Hay muchas cosas divertidas que pueden resultar de poner juntas a mamás activas, comprometidas con la crianza de sus hijos y decididas a crear un momento memorables para sus hijos!

memorable
El día del niño se aproxima, ¿ya tienes algo en mente para compartir con tus cómplices de crianza? 😉