La Lactancia Infinita

comparto

expiration lactanciaCon mi pequeña Bianca siempre pensé que llevaríamos la lactancia hasta que ELLA decidiera destetarse.

“La vas a llevar pegada hasta que cumpla los 15”. “Ella no va a querer dejar la teta nunca”. “Le estas creando problemas psicológicos, ella ya no es una bebé”. “No es correcto que le des mas leche de mamá”.

Esta decisión llegó así, sin avisar, sin programar, sin ponerle fecha de caducidad. Bianca concluyó su lactancia materna luego de 2 años y 10 meses y aun después de 2 meses de haber cerrado esa etapa, siento nostalgia por ese momento.

Y me encuentro entonces con iniciativas como esta: La Lactancia Infinita.

Una iniciativa de una grandiosa fotógrafa que decidió enfocar su lente hacia esos momentos únicos, cercanos, íntimos, y naturales que suceden, cuando el pudor, el temor, la vergüenza y el “qué dirán” es superado por el la entrega absoluta y el desborde de amor de una madre hacia su hijo en el momento de lactar.

Te invito a que visites conozcas la exposición: La Lactancia Infinita y te maravilles con esos instantes que para los ojos de muchos son descabellantes, pero para otros, como nosotras mamás lactantes, nos llenan el corazón de momentos gratos que no volverán.

Mi humilde consejo hoy para ti: Permite que tu pequeño tome partido en la decisión sobre cuándo dejar la teta. Supera todos los obstáculos y atesora esos momentos. A mi el obstáculo del cansancio me venció.  No permitas que nada ni nadie te lleve a tomar una decisión apresurada.

Esta es una decisión entre tu pequeño y tu.

Un niño gordo no es un niño feliz

obesity kid

Obesidad infantil

El tema de la obesidad infantil me aterra. Al abuelo de Bianca le detectaron Diabetes tipo 2 hace tan solo un par de años y esto se convirtió en una alarma familiar para comenzar a hacer ajustes en nuestros hábitos actuales de alimentación y estilo de vida.

Yo “creo” que somos una familia saludable.  Consumimos verduras y frutas con frecuencia, hacemos algo de ejercicio (aunque confieso que podríamos hacer mas), y evitamos consumir toda esa comida chatarra que nos dicen es mala para el organismo. Sin embargo, no dejo de pensar que podría hacer “algo mas”…

Hoy mientras leía una revista de de educación y cultura, me encontré con una edición dedicada completamente al tema de la obesidad y el sobrepeso infantil.  Y te quiero compartir esta infografía:

obesidad

 

Esos datos me dan vueltas en la cabeza. ¡México ocupa el primer lugar en obesidad infantil en el mundo!  ¡Las mamás vemos a los hijos obesos  con 30% menos de su peso!

Y  es allí donde comienza el círculo vicioso.

Entonces, ¿cómo saber si voy por buen camino hacia un estilo de vida saludable que pueda heredar a mi hijo?

El pediatra del artículo recomienda calcular el Índice de Masa Corporal (IMC) de nuestro pequeño (aunque lo veamos normal de peso) para calcular si tiene obesidad o sobrepeso. Y no es suficiente con verlo por encima y pensar que está bien “porque no ve gordo”.

Entonces aquí te enseño a calcular el IMC de tu pequeño y determinar en qué categoría está.  (Asegúrate de revisar el enlace completo porque de seguro hay información de tu interés).

Y lee también acerca del compromiso nutricional  que algunas empresas tienen con sus consumidores.

Por mi parte me quedo con la tarea de encontrar ese “algo más” que puedo hacer por mi hija y por su salud.

¿Qué hábitos actuales estarías dispuestos a modificar por el bienestar de tus hijos? :)

5 consejos prácticos para criar a tu pequeño con límites RESPETUOSOS.

Carlos Gonzalez, reconocido pediatra y famoso en el mundo de la crianza con apego, la leche materna y la crianza respetuosa, estuvo en Guadalajara, compartiendo una mañana entre amigos y hablando sobre la autoridad y los límites.

No dejo de maravillarme por las lecciones tan evidentes y obvias que con frecuencia los padres pasamos por alto, por estar pensando en educar hijos socialmente aceptables y no hijos felices.

Hoy quiero compartir estas enseñanzas y mis consejos prácticos para ajustar algunas de nuestras conductas.

1.Entre más diferentes sean las personas, más las admiramos.  Tener trabajos de oficina no es tan exótico como trabajar para la National Geograhic, tomando fotos en la jungla, en el fondo del mar o amaestrando cocodrilos.  Como sociedad admiramos esas personas que se atreven a hacer cosas diferentes.  Sin embargo, insistimos que nuestros hijos sean todos iguales y “normales”.  No admitimos que los niños puedan ser distintos y cuando lo son, nos molesta.  Mi consejo: Aprecia sus locuras, su espontaneidad, su libertad!  Con el tiempo la misma sociedad se encargará de “encajarlo”.

2. Nadie nos enseñó a mandar, por lo tanto no sabemos hacerlo. En el momento que nos convertimos en padres, recibimos en automático el papel de la autoridad y ejercemos este derecho de manera desmesurada. Nos resulta más fácil amenazar, gritar, ordenar, que conversar, negociar, dialogar. Entonces la autoridad se vuelve como el dinero: Si lo gastamos en tonterías se nos acaba. Mi consejo: Establece normas claras y limitadas en su número de modo que tu hijo pueda comenzar a identificarlas porque son esas normas que NO se pueden negociar.  Todo lo demás se puede negociar y te sorprenderás con las respuestas de tus pequeños cuando les permites participar en estas decisiones.

 

3. Un niño hasta los 6 años NUNCA actúa con mala intensión. Mentalmente, un niño entre 0 y 6 años no tiene la habilidad para identificar que hizo algo mal y por ende no podemos acusarlo o señalarlo por hacer algo mal. Lo que necesitan son refuerzos permanentes de comportamiento que le ayuden a recordar cómo debe actuar.  Mi consejo: Cuando tus pequeños no actúen como lo esperamos, no te tomes nada personal. Recuerda TODAS las órdenes que tu pequeño ha seguido durante el día sin protestar ( la ropa que le escogiste para vestir, la comida que le preparaste, los horarios de TV, el tiempo de sienta, etc), y no te enfurezcas cuando te diga NO a una de las mil cosas que ordenaste en el día 😉

 

4. Cuando ejerzas tu autoridad, hazlo con RESPONSABILIDAD  y RESPETO. Cuando las órdenes se dan bien, se reciben bien. Con frecuencia tratamos a nuestros hijos como seguramente jamás trataríamos a nadie más.  Abusamos de su nobleza, de su constante  interés por hacernos sentir felices, y sobrepasamos nuestro límite pensando que la autoridad se ejerce con violencia (física o verbal). Mi consejo: Sin importar si tiene 2 o 15 años, trátalo como te gustaría que te trataran a ti.

 

5. No nos gusta que nuestros hijos se salgan con la suya.  Cuando nuestros hijos no nos obedecen, toman sus decisiones y nos hacen quedar mal frente a otros, nos molesta. Sin embargo, queremos que cuando ese pequeño crezca sea capaz de conseguir todo lo que se propone: Un buen trabajo, una beca, una pareja.  Entonces, mientras nos enfurece que no sigan nuestras instrucciones, pensamos en lo autónomos y seguros que serán cuando crezcan.  ¿Cómo esperamos que nuestro hijo llegue a ser esa persona independiente si  lo estamos educando para ser obediente y no para tener criterio? Mi consejo: Recuerda que a pesar de su corta edad, tu pequeño también tiene mucho que enseñarte, como su espontaneidad para decir, sentir, pensar  y vivir la vida. Intenta ver el mundo desde SUS ojos y alégrate si tu hijo te reta, porque es una evidencia de que estás haciendo un buen trabajo! 😀

Y para terminar mi lección favorita:

 Escúchalo! Todo lo que tu pequeño quiere es verte feliz siempre.