9 maneras inteligentes de participar en el grupo de WhatsApp del colegio de tus hijos.

WA

 

Cada vez son más los comentarios negativos de mamás que están en grupos de WhatsApp en los colegios de sus hijos. Ya sea por el número de mensajes que reciben diariamente (y muchos de esos sin relevancia para los efectos del grupo en cuestión), o por los comentarios pocos constructivos, o los malos modales de netiqueta, entre muchas otras razones.

Entrar a opinar sobre si tomar parte de estos grupos privados en WhatsApp es bueno o malo es tema para otro post (que quizá no llegue a publicar por mi manera de ver todo con lentes rosa).

Así que te comparto 9 maneras inteligentes para participar en el grupo de WhatsApp del colegio de tus hijos:

  1. Limita el número de intervenciones.  Por más cordial, gentil, entusiasta y feliz que te hayas levantado en la mañana, no es necesario que envíes mensajes de saludo al grupo. No serás mejor ni peor persona si no saludas y deseas un excelente día a todas y tampoco serás peor o mejor  persona si no respondes a TODOS los mensajes de buenos días enviados.
  2. Usa el grupo para comentar exclusivamente sobre temas relacionados con el grupo. Muchas mamás quieren aprovechar este grupo privado para promocionar su negocio, hacer comentarios sobre experiencias, solicitar opiniones de asuntos personales y otras cosas.  Recuerda que este es un grupo privado que nació de la iniciativa de informar sobre las actividades del colegio. Si hay interés en hacer intercambio de información de otro tipo, sugiero se abra un grupo diferente con mamás interesadas en mantener estas conversaciones.
  3. Envía mensajes directos.  A veces quieres comentar a una persona sobre algo en particular que no involucra a todos los lectores del grupo.  Usa la opción de enviar mensaje privado para que ese mensaje importante le llegue a quien verdaderamente lo necesita.  Si no sabes cómo enviar un mensaje directo, pregunta.
  4. Mantén la formalidad en la comunicación. El grupo de WhatsApp del colegio de tus hijos nació seguramente con la intensión de mantener informados a los padres sobre asuntos del colegio. Por mas conocidos que seamos entre padres no somos los mejores amigos. Mantener hábitos de cordialidad recordando la audiencia a la que te diriges es algo que no se puede de vista. (ojo que la formalidad nada tiene que ver con la cordialidad del punto 1 mencionado aquí).
  5. Evita que tus acciones en el grupo fomenten la pereza de tus hijos. Los grupos de WhatsApp de mamás con niños que están en primaria se están caracterizando por intercambiar información sobre las tareas que tu hijo no alcanzó a copiar y los padres entonces acuden al rescate para solucionar el olvido.  Con esto no hacemos más que propiciar la falta de responsabilidad y compromiso de nuestros hijos.  Como modelos que somos, permite que tus hijos se hagan responsables de sus deberes y acciones.
  6. Guarda silencio. Esto también es una forma de estar presente. Similar al punto 1, no es necesario que respondas a todos los comentarios.  Bastará con leer la información y estar al tanto de la misma. Si es algo que concierne a una sola persona, envía un mensaje directo.  Si tu comentario no aportará nada diferente a lo que ya está escrito, guarda silencio. (esto también incluye envío de emoticons) J
  7. Evita los comentarios negativos. Como pasa en la vida real, si no tienes algo constructivo que decir, mejor guarda silencio.  Participar de una discusión acalorada en un grupo en WhatsApp puede hacer que pases de la noche a la mañana del anonimato al desprestigio.
  8. Comparte el mínimo de archivos (fotos o videos).  Todos agradecemos esos recuerdos de momentos únicos de fotos de tus hijos en el colegio con sus compañeros, las presentaciones, eventos especiales, etc.  Compartir una o hasta tres fotos esta bien, pero llenar la memoria del celular de todo un grupo de mamás ( por mas lindas que sean las fotos), ya no es tan placentero. Si quieres compartir todas esas evidencias gráficas usa otras formas como email, aplicaciones en internet, etc.
  9. Al final, si no hay mas opción:

keep calm WP

¿Te ha pasado que los grupos de WhatsApp del colegio te agobian?

Compárteme tu experiencia. :)

Un niño gordo no es un niño feliz

obesity kid

Obesidad infantil

El tema de la obesidad infantil me aterra. Al abuelo de Bianca le detectaron Diabetes tipo 2 hace tan solo un par de años y esto se convirtió en una alarma familiar para comenzar a hacer ajustes en nuestros hábitos actuales de alimentación y estilo de vida.

Yo “creo” que somos una familia saludable.  Consumimos verduras y frutas con frecuencia, hacemos algo de ejercicio (aunque confieso que podríamos hacer mas), y evitamos consumir toda esa comida chatarra que nos dicen es mala para el organismo. Sin embargo, no dejo de pensar que podría hacer “algo mas”…

Hoy mientras leía una revista de de educación y cultura, me encontré con una edición dedicada completamente al tema de la obesidad y el sobrepeso infantil.  Y te quiero compartir esta infografía:

obesidad

 

Esos datos me dan vueltas en la cabeza. ¡México ocupa el primer lugar en obesidad infantil en el mundo!  ¡Las mamás vemos a los hijos obesos  con 30% menos de su peso!

Y  es allí donde comienza el círculo vicioso.

Entonces, ¿cómo saber si voy por buen camino hacia un estilo de vida saludable que pueda heredar a mi hijo?

El pediatra del artículo recomienda calcular el Índice de Masa Corporal (IMC) de nuestro pequeño (aunque lo veamos normal de peso) para calcular si tiene obesidad o sobrepeso. Y no es suficiente con verlo por encima y pensar que está bien “porque no ve gordo”.

Entonces aquí te enseño a calcular el IMC de tu pequeño y determinar en qué categoría está.  (Asegúrate de revisar el enlace completo porque de seguro hay información de tu interés).

Y lee también acerca del compromiso nutricional  que algunas empresas tienen con sus consumidores.

Por mi parte me quedo con la tarea de encontrar ese “algo más” que puedo hacer por mi hija y por su salud.

¿Qué hábitos actuales estarías dispuestos a modificar por el bienestar de tus hijos? :)

5 consejos prácticos para criar a tu pequeño con límites RESPETUOSOS.

Carlos Gonzalez, reconocido pediatra y famoso en el mundo de la crianza con apego, la leche materna y la crianza respetuosa, estuvo en Guadalajara, compartiendo una mañana entre amigos y hablando sobre la autoridad y los límites.

No dejo de maravillarme por las lecciones tan evidentes y obvias que con frecuencia los padres pasamos por alto, por estar pensando en educar hijos socialmente aceptables y no hijos felices.

Hoy quiero compartir estas enseñanzas y mis consejos prácticos para ajustar algunas de nuestras conductas.

1.Entre más diferentes sean las personas, más las admiramos.  Tener trabajos de oficina no es tan exótico como trabajar para la National Geograhic, tomando fotos en la jungla, en el fondo del mar o amaestrando cocodrilos.  Como sociedad admiramos esas personas que se atreven a hacer cosas diferentes.  Sin embargo, insistimos que nuestros hijos sean todos iguales y “normales”.  No admitimos que los niños puedan ser distintos y cuando lo son, nos molesta.  Mi consejo: Aprecia sus locuras, su espontaneidad, su libertad!  Con el tiempo la misma sociedad se encargará de “encajarlo”.

2. Nadie nos enseñó a mandar, por lo tanto no sabemos hacerlo. En el momento que nos convertimos en padres, recibimos en automático el papel de la autoridad y ejercemos este derecho de manera desmesurada. Nos resulta más fácil amenazar, gritar, ordenar, que conversar, negociar, dialogar. Entonces la autoridad se vuelve como el dinero: Si lo gastamos en tonterías se nos acaba. Mi consejo: Establece normas claras y limitadas en su número de modo que tu hijo pueda comenzar a identificarlas porque son esas normas que NO se pueden negociar.  Todo lo demás se puede negociar y te sorprenderás con las respuestas de tus pequeños cuando les permites participar en estas decisiones.

 

3. Un niño hasta los 6 años NUNCA actúa con mala intensión. Mentalmente, un niño entre 0 y 6 años no tiene la habilidad para identificar que hizo algo mal y por ende no podemos acusarlo o señalarlo por hacer algo mal. Lo que necesitan son refuerzos permanentes de comportamiento que le ayuden a recordar cómo debe actuar.  Mi consejo: Cuando tus pequeños no actúen como lo esperamos, no te tomes nada personal. Recuerda TODAS las órdenes que tu pequeño ha seguido durante el día sin protestar ( la ropa que le escogiste para vestir, la comida que le preparaste, los horarios de TV, el tiempo de sienta, etc), y no te enfurezcas cuando te diga NO a una de las mil cosas que ordenaste en el día 😉

 

4. Cuando ejerzas tu autoridad, hazlo con RESPONSABILIDAD  y RESPETO. Cuando las órdenes se dan bien, se reciben bien. Con frecuencia tratamos a nuestros hijos como seguramente jamás trataríamos a nadie más.  Abusamos de su nobleza, de su constante  interés por hacernos sentir felices, y sobrepasamos nuestro límite pensando que la autoridad se ejerce con violencia (física o verbal). Mi consejo: Sin importar si tiene 2 o 15 años, trátalo como te gustaría que te trataran a ti.

 

5. No nos gusta que nuestros hijos se salgan con la suya.  Cuando nuestros hijos no nos obedecen, toman sus decisiones y nos hacen quedar mal frente a otros, nos molesta. Sin embargo, queremos que cuando ese pequeño crezca sea capaz de conseguir todo lo que se propone: Un buen trabajo, una beca, una pareja.  Entonces, mientras nos enfurece que no sigan nuestras instrucciones, pensamos en lo autónomos y seguros que serán cuando crezcan.  ¿Cómo esperamos que nuestro hijo llegue a ser esa persona independiente si  lo estamos educando para ser obediente y no para tener criterio? Mi consejo: Recuerda que a pesar de su corta edad, tu pequeño también tiene mucho que enseñarte, como su espontaneidad para decir, sentir, pensar  y vivir la vida. Intenta ver el mundo desde SUS ojos y alégrate si tu hijo te reta, porque es una evidencia de que estás haciendo un buen trabajo! 😀

Y para terminar mi lección favorita:

 Escúchalo! Todo lo que tu pequeño quiere es verte feliz siempre.

Mi hija me enseñó a levantarme

Mi hija me enseñó a levantarme
Mi hija me enseñó a levantarme

Mi hija me enseñó a levantarme

¿El por qué de mi silencio?

Me perdí.

Me perdí entre el llanto de mi hija.

Entre sus nuevas exigencias,

Entre mis miles de cuestionamientos,

Entre mis temores y vacilaciones,

Entre mis exigencias,

Entre la idea errónea de pensar que a sus dos años mi historia daría un cambio contundente.

Entre el silencio, las sombras, el encierro, el desespero.

Y mientras todo eso pasaba, la vida, las risas, los abrazos, los avances, las sorpresas y las maravillas de la vida continuaban haciéndose presentes como regalos maravillosos que te llegan sin creerlos merecidos

De lo contrario estaremos las dos perdidas entre llantos, frustraciones y enojos incomprensibles.  ( Al fin y al cabo mamá es la adulta aquí y aunque tiene derecho a tener emociones, debe componerse rápidamente porque su maestra de vida la necesita).

¡Y entonces me encontré!

Me encontré con sus nuevas palabras,

Me encontré con sus nuevos gestos,

Me encontré con nuevas habilidades,

Me encontré entre abrazos, besos, sonrisas GRATIS. Todas para mamá, para nadie más.

Y aunque me tardé, lo reconozco, esos encuentros fueron el motor para continuar compartiendo mis lecciones, mis logros y mis caídas.

Me caí y me sentí incapaz de seguir en esta aventura. Pero entonces mi hija me tomó con sus pequeñas manos y me levantó, animándome a continuar caminando de su mano, descubriendo el mundo juntas.  Ella como hija y yo como madre.

Y aprendí entonces que es mejor caminar acompañada en un nuevo camino.

Cuando me sienta perdida solo tendré que recordar que mi pequeña gran brújula está sostenida de mi mano.

Hoy no celebro mi cumpleaños.

35 añosHe vivido 35 años. Tres décadas y medio. 12775 días.

Nada de eso se compara con mis últimos dos años. 24 meses. 730 días. Ese fue el momento que descubrí que respirabas dentro de mí y mi corazón ahora y siempre te pertenecerían.

Cumplir en una fecha en particular dejó de tener importancia desde el primero día que te sostuve en mis brazos.

El tiempo entonces dejó de existir.

Ahora solo pienso, respiro y siento en ti.

Quiero llenarme de muchos años para seguir a tu lado redescubriendo el mundo, admirando tu manera gentil y dulce de percibir la vida, convirtiéndome en tu cómplice de aprendizajes, juegos y aventuras y que con tu suave voz continúes regalándome esas dos sílabas que cambiaron mi mundo: MAMÁ.

Hoy no celebro mi cumpleaños, celebro la dicha de tenerte a mi lado, porque he vivido 35 años, pero he redescubierto la vida en los últimos 18 meses.

¡Felices casi 18 meses hija mía!

¡Por la vida, nuestra vida! 😀

 

¡Por favor no crezcas tan rápido!

Por favor no crezcas tan rapido

Una mañana desperté y mi bebé había descubierto sus manos y se maravillaba con la posibilidad de abrirlas y cerrarlas.

Cuando salí de la cama mi bebé había sonreído porque comenzaba a identificar rostros familiares.

Mientras le cambiaba el pañal mi bebé había aprendido a hacer sus primeros balbuceos y comenzaba a conversar conmigo.

Cuando le daba su desayuno mi bebé había aprendido a sentarse solito y agitaba emocionado sus manos porque ahora descubría el mundo desde otra perspectiva.

Mientras jugábamos en la sala, mi bebé había descubierto que los brazos y las piernas sirven para desplazarse rápidamente de un lugar a otro y ahora le parecía más interesante gatear por toda la habitación.

Después de tomar la siesta del medio día, mi bebé había descubierto que sus piernas son lo suficientemente fuertes para sostenerlo así que confió en ellas y mientras me miraba se apoyaba orgulloso en las sillas del sofá.

Mientras le cambiaba de nuevo su pañal, mi bebé había descubierto que podía caminar, y sin dudarlo, se animó a dar sus primeros firmes pasos que lo llevaron hasta la puerta de la habitación.

Mientras compartíamos la comida de la tarde mi bebé comenzaba a señalar objetos del comedor y se maravillaba al descubrir que podía repetir palabras que le animaba a decir.

Cuando salimos a jugar al parque mi bebé descubrió que sus piernas eran más rápidas que su cuerpo y sin pensarlo mucho corrió detrás de un balón para lanzármelo desde lo lejos.

Mientras tomaba su baño antes de ir a la cama, mi bebé me pidió que acercara mi cara a la suya y con sus pequeñas manos tomó mi rostro y me besó.

Esa noche regresé a cama junto a mi bebé y mientras pensaba en mi ocupado día entre pañales, comidas, juegos, mimos y atenciones descubrí que la vida pasa muy rápido. Dentro de poco mi bebé ya querrá estar con otras personas y este es un tiempo que no me quiero perder por nada del mundo!

Dentro de las 24 horas de mi día mi bebé crece minuto a minuto y quiero ser testigo de su descubrir diario.

¡Te amo bebé y por favor no crezcas tan rápido! Algún día también extrañaré estos agitados días…

Mi historia de Porteo

Historia de Porteo

Desde que inicie con mi curso pscicoprofiláctico, comencé a enterarme un poco más sobre este asunto de llevar a tu bebé en brazos todo el tiempo y después de conocer los grandiosos beneficios para Bianca y para mi, decidí que formaría parte del orgulloso grupo de mamás que apoyan la crianza en brazos.

Te comparto el artículo que publique para el Blog Tela de Abrazos de mi amiga Margaret el cual puedes consultar aquí.

¿ Qué piensas sobre la crianza en brazos?