Lo que NO debes hacer con un bebé en casa

Te comparto mis 7 básicos que no debes hacer con un bebé en casa:

1. Esperar hasta el primer baño de tu bebé para estrenar los envases del shampoo o la crema de cuerpo. Aunque suene un poco extraño, los padres primerizos tendemos a esperar el mágico momento del primer baño en casa para estrenar todo, cuando en realidad podemos estar más y mejores preparados para ese encuentro. No es necesario que esperes a tu bebé para abrir los envases. La mayoría de ellos tienen tapas de seguridad y necesitarás de ambas manos para poder abrir estos envases. En lugar de encontrarte en una situación en la que tu bebé aguanta frío porque tu o tu pareja abren estos envases, asegúrate de abrirlos antes de la llegada del bebé a casa y asegúrate que podrás maniobrarlos con una mano. Tu bebé te lo agradecerá enormemente 😉

2. Mantenerte activa todo el tiempo. Principalmente cuando tu bebé tiene entre cero y tres meses, tu y él necesitan descansar porque juntos iniciarán una maravillosa maratón (ya verás a lo que me refiero) ;). Mientras tu bebé duerme aprovecha para tomar una corta siesta a su lado y recargar baterías. Aunque te sientas lucida y con energía, necesitarás este tiempo más adelante, así que mejor ahora y no hasta que explotes por el cansancio.

3. Utilizar supositorios porque tu bebé no hace deposiciones todos los días. Déjame contarte algo que quizá desconozcas: Los bebés que son alimentados los primeros seis meses con leche materna exclusivamente pueden durar hasta 15 días sin hacer una deposición y esto es algo normal. Así que si tu bebé toma leche materna exclusivamente, permite que pase este tiempo y después si consulta con su pediatra sobre cómo proceder. Si por el contrario tu bebé toma leche de fórmula, habla primero con tu pediatra para que considere un cambio de leche.

4. Escuchar las voces de todos menos tu voz interior. TODOS nos estrenamos como padres el día que nacen nuestros hijos. NADIE mejor que mamá para saber con certeza qué necesidad tiene tu bebé y como puedes atenderla. Confía en tu instinto materno y permítete escuchar tu voz antes de escuchar las voces de los demás que muchas veces llegan sin ser requeridas, y aunque gentiles y generosas, pueden no ser útiles.

5. Creer que puedes hacerlo todo sola. Hay un proverbio africano que dice: “Para educar a un niño hace falta una tribu entera”. Esta bien que te consideres una persona autosuficiente y capaz de lograr todo lo que te propones, pero una cosa es el optimismo y otra la terquedad. Tu bebé te necesita con tus cinco sentidos funcionando al 100% porque lo que mamá le ofrece al bebé (paz, tranquilidad, confort, calor y todo eso que sintió dentro de ti durante 9 meses), no se lo puede dar nadie más. Permite recibir la ayuda de otras personas para que te apoyen en labores del hogar, el trabajo u otras actividades en las que puedas ocupar gran parte de tu tiempo.

6. Mantenerte pasiva, sin tomar acción. El llanto de tu bebé es una alerta y como tal es importante que identifiques rápidamente qué incomoda a tu bebé para atender su necesidad y ayudarlo. Si no tomas acción el llanto será más fuerte y agobiante. Tu bebé llora porque está incomodo, no porque quiere incomodarte.

7. Acelerar tus actividades. Tu bebé no sabe de tiempos, horarios, compromisos, tareas ni horarios. El simplemente ES. Aprende de su ritmo e intenta disminuir tu acelerado día para que no te pierdas la maravilla de ver el mundo a través de sus ojos. Y aquí te comparto un bellísimo poema que encontré en el blog háblame bajito que se llama: Respira. Serás madre toda la vida.

¿Qué dice tu instinto materno que no debes hacer con tu bebé en casa? (Piensa más allá de lo evidente) 😉