¡Por favor no crezcas tan rápido!

Por favor no crezcas tan rapido

Una mañana desperté y mi bebé había descubierto sus manos y se maravillaba con la posibilidad de abrirlas y cerrarlas.

Cuando salí de la cama mi bebé había sonreído porque comenzaba a identificar rostros familiares.

Mientras le cambiaba el pañal mi bebé había aprendido a hacer sus primeros balbuceos y comenzaba a conversar conmigo.

Cuando le daba su desayuno mi bebé había aprendido a sentarse solito y agitaba emocionado sus manos porque ahora descubría el mundo desde otra perspectiva.

Mientras jugábamos en la sala, mi bebé había descubierto que los brazos y las piernas sirven para desplazarse rápidamente de un lugar a otro y ahora le parecía más interesante gatear por toda la habitación.

Después de tomar la siesta del medio día, mi bebé había descubierto que sus piernas son lo suficientemente fuertes para sostenerlo así que confió en ellas y mientras me miraba se apoyaba orgulloso en las sillas del sofá.

Mientras le cambiaba de nuevo su pañal, mi bebé había descubierto que podía caminar, y sin dudarlo, se animó a dar sus primeros firmes pasos que lo llevaron hasta la puerta de la habitación.

Mientras compartíamos la comida de la tarde mi bebé comenzaba a señalar objetos del comedor y se maravillaba al descubrir que podía repetir palabras que le animaba a decir.

Cuando salimos a jugar al parque mi bebé descubrió que sus piernas eran más rápidas que su cuerpo y sin pensarlo mucho corrió detrás de un balón para lanzármelo desde lo lejos.

Mientras tomaba su baño antes de ir a la cama, mi bebé me pidió que acercara mi cara a la suya y con sus pequeñas manos tomó mi rostro y me besó.

Esa noche regresé a cama junto a mi bebé y mientras pensaba en mi ocupado día entre pañales, comidas, juegos, mimos y atenciones descubrí que la vida pasa muy rápido. Dentro de poco mi bebé ya querrá estar con otras personas y este es un tiempo que no me quiero perder por nada del mundo!

Dentro de las 24 horas de mi día mi bebé crece minuto a minuto y quiero ser testigo de su descubrir diario.

¡Te amo bebé y por favor no crezcas tan rápido! Algún día también extrañaré estos agitados días…