5 consejos prácticos para criar a tu pequeño con límites RESPETUOSOS.

Carlos Gonzalez, reconocido pediatra y famoso en el mundo de la crianza con apego, la leche materna y la crianza respetuosa, estuvo en Guadalajara, compartiendo una mañana entre amigos y hablando sobre la autoridad y los límites.

No dejo de maravillarme por las lecciones tan evidentes y obvias que con frecuencia los padres pasamos por alto, por estar pensando en educar hijos socialmente aceptables y no hijos felices.

Hoy quiero compartir estas enseñanzas y mis consejos prácticos para ajustar algunas de nuestras conductas.

1.Entre más diferentes sean las personas, más las admiramos.  Tener trabajos de oficina no es tan exótico como trabajar para la National Geograhic, tomando fotos en la jungla, en el fondo del mar o amaestrando cocodrilos.  Como sociedad admiramos esas personas que se atreven a hacer cosas diferentes.  Sin embargo, insistimos que nuestros hijos sean todos iguales y “normales”.  No admitimos que los niños puedan ser distintos y cuando lo son, nos molesta.  Mi consejo: Aprecia sus locuras, su espontaneidad, su libertad!  Con el tiempo la misma sociedad se encargará de “encajarlo”.

2. Nadie nos enseñó a mandar, por lo tanto no sabemos hacerlo. En el momento que nos convertimos en padres, recibimos en automático el papel de la autoridad y ejercemos este derecho de manera desmesurada. Nos resulta más fácil amenazar, gritar, ordenar, que conversar, negociar, dialogar. Entonces la autoridad se vuelve como el dinero: Si lo gastamos en tonterías se nos acaba. Mi consejo: Establece normas claras y limitadas en su número de modo que tu hijo pueda comenzar a identificarlas porque son esas normas que NO se pueden negociar.  Todo lo demás se puede negociar y te sorprenderás con las respuestas de tus pequeños cuando les permites participar en estas decisiones.

 

3. Un niño hasta los 6 años NUNCA actúa con mala intensión. Mentalmente, un niño entre 0 y 6 años no tiene la habilidad para identificar que hizo algo mal y por ende no podemos acusarlo o señalarlo por hacer algo mal. Lo que necesitan son refuerzos permanentes de comportamiento que le ayuden a recordar cómo debe actuar.  Mi consejo: Cuando tus pequeños no actúen como lo esperamos, no te tomes nada personal. Recuerda TODAS las órdenes que tu pequeño ha seguido durante el día sin protestar ( la ropa que le escogiste para vestir, la comida que le preparaste, los horarios de TV, el tiempo de sienta, etc), y no te enfurezcas cuando te diga NO a una de las mil cosas que ordenaste en el día 😉

 

4. Cuando ejerzas tu autoridad, hazlo con RESPONSABILIDAD  y RESPETO. Cuando las órdenes se dan bien, se reciben bien. Con frecuencia tratamos a nuestros hijos como seguramente jamás trataríamos a nadie más.  Abusamos de su nobleza, de su constante  interés por hacernos sentir felices, y sobrepasamos nuestro límite pensando que la autoridad se ejerce con violencia (física o verbal). Mi consejo: Sin importar si tiene 2 o 15 años, trátalo como te gustaría que te trataran a ti.

 

5. No nos gusta que nuestros hijos se salgan con la suya.  Cuando nuestros hijos no nos obedecen, toman sus decisiones y nos hacen quedar mal frente a otros, nos molesta. Sin embargo, queremos que cuando ese pequeño crezca sea capaz de conseguir todo lo que se propone: Un buen trabajo, una beca, una pareja.  Entonces, mientras nos enfurece que no sigan nuestras instrucciones, pensamos en lo autónomos y seguros que serán cuando crezcan.  ¿Cómo esperamos que nuestro hijo llegue a ser esa persona independiente si  lo estamos educando para ser obediente y no para tener criterio? Mi consejo: Recuerda que a pesar de su corta edad, tu pequeño también tiene mucho que enseñarte, como su espontaneidad para decir, sentir, pensar  y vivir la vida. Intenta ver el mundo desde SUS ojos y alégrate si tu hijo te reta, porque es una evidencia de que estás haciendo un buen trabajo! 😀

Y para terminar mi lección favorita:

 Escúchalo! Todo lo que tu pequeño quiere es verte feliz siempre.

5 Razones por la cuales vale la pena superar el cansancio de mamá primeriza

5 Razones por la cuales vale la pena superar el cansancio de mamá primeriza

5 Razones por la cuales vale la pena superar el cansancio de mamá primeriza

 

A propósito de la victoria de Nairo Quintana, un compatriota colombiano en el Giro de Italia, recordé las razones por las cuales vale la pena superar el cansancio y seguir adelante, en busca de la victoria. Aquí te lo comparto:

  1. La gratificación. Cada vez que das “un poco más de ti”, parecería que el mundo confabula a tu favor para ver los gratos resultados. Un paso más de tu parte puede significar una lágrima menos de tu bebé, un dolor reducido, una sonrisa sincera. Todo lo que hagas por tu bebé será siempre gratificante porque su mirada, sus sonrisas y sus brazos son sinceros y salen desde lo más profundo de su corazón.
  1. Lecciones aprendidas. Si tu bebé ya gatea o camina, notarás que un ser incansable. No se rinde hasta lograr su objetivo (subir una silla, llegar al otro lado de la habitación, empinarse hasta alcanzar su juguete favorito, o simplemente señalar con sus pequeñas manos ese objeto que quiere que le alcances). Solo hasta que logra lo que se propone se sienta a descansar y disfrutar de su “vitoria”. Mucho que aprender de tu maestro, ¿no lo crees? 😉
  2. Mantenerte enfocada. El cansancio puede ser considerado un estado mental (y por supuesto físico). Es normal sentirse agotada por las diarias actividades y tiempo que demanda nuestros bebés. Lo que no es normal es permanecer en estado de agotamiento. Si te mantienes enfocada en recordar que tu bebé te necesita para salir adelante y cuenta solamente con tu ayuda, sentirás que esos pocos minutos (a veces segundos), en los que logras sentarte en una silla o una cama para tomar aire, es suficiente para recargar baterías y continuar enfocándote a ayudar a tu bebé a descubrir el mundo. Si de algo de te sirve, mira el tamaño de las manos de tu bebé y compáralas con las tuyas. Definitivamente te necesita para que camines a su lado 😉
  3. La victoria está al final del camino. ¿Cómo piensas que será tu bebé dentro de 5 años? Las acciones que realices hoy serán determinantes para ayudar a formar esa personita que pronto hablará, caminará y opinará. Estas acciones podrán resultar agotadoras y demandantes. Sin embargo lo que cuenta es el resultado. Pensar a largo plazo nos recuerda que el cansancio es solo un momento muy corto comparado con la personita que pronto caminará a tu lado y verá el mundo con sus propios ojos.
  4. Retarnos a ser mejores padres cada día. El cansancio mide nuestros niveles de tolerancia. Nos indicada hasta cuándo y cuánto podemos lidiar con esta situación. Estas lecciones, más allá de frustrarnos y bloquearnos, deben ser tomadas como información de utilidad para saber cómo actuar en situaciones similares cuando vuelvan a suceder. De esta manera, poco a poco, ampliamos nuestros niveles de tolerancia y nos permitimos aprender junto a nuestros hijos.

¿Algunas otras razones por las cuales vale la pena superar el cansancio de mamá primeriza que quieras compartir?

Hoy no celebro mi cumpleaños.

35 añosHe vivido 35 años. Tres décadas y medio. 12775 días.

Nada de eso se compara con mis últimos dos años. 24 meses. 730 días. Ese fue el momento que descubrí que respirabas dentro de mí y mi corazón ahora y siempre te pertenecerían.

Cumplir en una fecha en particular dejó de tener importancia desde el primero día que te sostuve en mis brazos.

El tiempo entonces dejó de existir.

Ahora solo pienso, respiro y siento en ti.

Quiero llenarme de muchos años para seguir a tu lado redescubriendo el mundo, admirando tu manera gentil y dulce de percibir la vida, convirtiéndome en tu cómplice de aprendizajes, juegos y aventuras y que con tu suave voz continúes regalándome esas dos sílabas que cambiaron mi mundo: MAMÁ.

Hoy no celebro mi cumpleaños, celebro la dicha de tenerte a mi lado, porque he vivido 35 años, pero he redescubierto la vida en los últimos 18 meses.

¡Felices casi 18 meses hija mía!

¡Por la vida, nuestra vida! 😀

 

Testimonio de mamá: Alexandra y sus lecciones de amor

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Las necesidades de tu hijo priman sobre las tuyas.

En nuestra sección de Historias de mamás primerizas, escribe hoy Alexandra, una mamá en proceso de culminar su doctorado y decidida a sacar dar lo mejor de sí para apreciar cada momento junto a su hija, quien le ha enseñado que el amor es el secreto para superar cualquier obstáculo:

Testimonio de mamá

No cabe duda que la maternidad es una experiencia maravillosa, tener en tus brazos al bebé que llevaste nueve meses en tu vientre, es algo indescriptible.

Soy mama de una hermosa bebé de 3 meses. Actualmente me encuentro escribiendo mi tesis doctoral en casa, lo cual me permite estar todo el tiempo con mi pequeña. Bueno realmente estos primeros meses no es que haya podido adelantar mucho mis compromisos laborales, porque como sabrán quienes ya son mamás, tu bebé ocupa el cien por ciento de tu tiempo.

 

Cuando vas a tener un bebé, sabes que cuidarlo ocupará “mucho de tu tiempo”, pero sólo hasta que lo vives entiendes lo que significan esas palabras.

Las mujeres nos caracterizamos por tener la facultad “multitask”, siempre haciendo o planeando cosas simultáneamente, y tengo que admitirlo, pensé que podría hacer lo mismo cuidando a mi hija y adelantando mi tesis. Bueno como se podrán imaginar a los pocos días de estar con mi hija en casa entendí que esto no sería posible, pero ¿Cómo?

¡Si hasta hacer las cosas básicas como tomar un baño se dificulta!!!

Esas primeras semanas fueron muy difíciles, en medio de acostumbrarme al ritmo de mi hija despertándose varias veces en la noche, alimentándola constantemente de día y de noche, cambiando pañales y las hormonas desafiando mi estado de ánimo, la labor se convirtió en algo realmente extenuante.

Fue cuando entre esas las largas noches alimentando, cambiando y arrullando a mi hija entendí: Esto es el amor hacia un hijo, cuando vas más allá de tus límites, y cuando las necesidades de tu hijo priman sobre las tuyas.

Ver la hermosa carita de mi hija la mañana siguiente, ver sus primeras sonrisas, darme cuenta de que ella no se alegra tanto en los brazos nadie como en los míos, fue ahí, justo ahí cuando sentí lo gratificante que es hacer con amor esas tareas de mamá.

Entendí que mi hija es mi prioridad, que el resto de cosas pueden esperar, que ella me necesita, que la maternidad tiene sus etapas y que debo disfrutar cada una de ellas, al final cada una tiene momentos hermosos y momentos difíciles.

Testimonio de mamá

Me siento muy feliz y afortunada de ser mamá, no cambiaría nada, porque en esos momentos en que me he sentido más extenuada, han sido los momentos en que más he aprendido, creo que esas situaciones te preparan para las siguientes etapas en la crianza de tu hijo.

Ahora cuando me siento agotada, o cuando creo no poder más, pienso en que mañana será un nuevo día, si tengo que llorar para desahogarme pues lo hago, pero no permito que las pequeñas cosas opaquen la maravillosa experiencia de conocer y ver crecer a mi hija.

……..Y con el tiempo todo va mejorando, ahora duermo un poco más en la noche, sus horarios me han dado un respiro para continuar escribiendo mi tesis, créanme todo es cuestión de tiempo y paciencia….. mucha paciencia.

Mamás mucha fuerza con la labor más maravillosa del mundo!!! cada uno de tus esfuerzos serán recompensados por cien viendo crecer cada día a tu hijo.
http://forms.aweber.com/form/37/621745037.htm