Las 3 situaciones típicas de la alimentación cuando tienes un pequeño en casa

Voy a describirte una serie de situaciones y tú me dirás si te identifica con una de ellas:

  1. Los abuelos vienen de visita a comer.  A la hora de sentarnos en la mesa, tu pequeño comienza a corretear por todos lados mientras “pica” como un pajarito cada vez que pasa cerca de mamá o papá y recibe algo de comida.  Los abuelos se inquietan por este comportamiento, no sólo porque les sorprende “la falta de autoridad”, sino porque (sin decirlo), creen que esa forma de alimentar a los hijos no los alimenta en nada (además de volverlos malcriados). En el fondo, aunque no pareciera asi, todos en la mesa se preguntan ¿Cómo alimentamos sanamente al pequeño?
  2. Te reúnes con las mamás del kínder. En un encuentro informal comentan sobre las decisiones nutricionales de sus hijos.  Unas prohíben la leche de animal, otra dice n no rotundo a los chocolates, unas cuantas critican el hecho de que el menú sea organizado por el kínder y todos los niños se vean obligados a comer todos lo mismo, y otras (pocas), les parece una idea genial no tener que preocuparse por el lunch de su pequeño porque el kínder ya lo ha organizado previamente. Todas sin embargo coincidimos en la pregunta del millón: ¿Cómo alimentamos sanamente a nuestros hijos?
  3. Estas en el cumpleaños de uno de los tantos amigo de tu pequeño (porque es increíble la cantidad de amiguitos que se pueden hacer solo con ir un par de meses el kínder). La escena es muy parecida en todas las reuniones porque hay tres ingredientes que NO pueden faltar en una celebración de cumpleaños de un pequeño: la piñata, el pastel, y el bolo.  Tres bombas cargadas de montones de azúcar.  Mientras intentas convencer a tu pequeño que no coma tanto dulce porque le va doler la pancita, tu maravilloso ser humano se las ingenia para salir corriendo y comer todo lo que se le atraviese en el camino.  Mentalmente intentas convencerte diciendo que estas celebraciones son eventuales ( cuando en el fondo sabes que un niño entre 3 y 5 años de edad asiste a un promedio de 4 fiestas de cumpleaños por mes, es decir un promedio de 40 fiestas en el año). Y mientras contemplas la escena te preguntas, ¿Cómo puedo evitar que coma tanto dulce cuando asiste a las fiestas de cumpleaños?

¿Te identificas con alguna situación?  Yo en lo personal me identifico con las tres :D.  El asunto de las porciones, los alimentos saludables, la cantidad de azúcar, de carbohidratos y demás es un tema recurrente con el que te encuentras en diferentes contextos sociales y es natural, cuando como madres queremos cuidar de la salud de nuestros pequeños, pero a veces la misma conducta social nos la complica aún más.

Entonces, aparecen dos caminos para tomar en el tema de la nutrición: Te conviertes en una mamá obsesiva por la sana alimentación de tu pequeño y terminas prohibiéndole todo; o te conviertes en una mamá cero stress y permites que tu pequeño coma de todo! Seguro cualquiera de los dos caminos es la opción adecuada de acuerdo a la necesidad de cada mamá ( y además también porque mamá lo dice y eso no se cuestiona!)  😀

¿Pero y qué hacer cuando el rol de la mamá obsesiva o cero stress no es lo tuyo?

Entonces como siempre, acudo a la curiosidad personal, investigo, leo, aprendo y aplico.  Y hoy te quiero compartir esto que encontré. 

Entendí de manera gráfica, fácil y sencilla qué alimentos debo escoger sobre otros y cómo identificar los “buenos de los malos”.

Te lo comparto entonces porque si eres como yo, una mamá interesada en aprender para luego compartir experiencias, entonces te pido que leas, aprendas y pases la voz 😉

Si quieres más información visita este enlace.

¿Cuáles son tus reflexiones frente a nutrición?

¿Y qué es eso de los cereales integrales?

La pequeña Bianca nos acompaña siempre al mercado y es inevitable que no saque la mano del carrito siempre que pasamos por la sección de cereales y quiera agarrar la primera caja del muñeco que le parezca más atractivo.

, sobre todo cuando hay prisa en la mañana y quieres asegurarte que tu hijo come algo saludable antes de salir de casa.

Sin embargo, es fácil perderse entre tanta marca, caja, color y variedad de cereal.  ¿Llevo el de las bolitas, el de los colores, el de las figuritas, el de sabor nuevo o el del nuevo personaje de moda? Hay mucho por escoger y poco tiempo, y la pequeña comienza a inquietarse en el carrito  ( y hasta ahora estamos comenzando!)

Bueno, aquí la buena noticia para mí y espero que para ti también.

¿Te conté que ahora formo parte de una iniciativa conocida como #Mamaintegral?

Esta iniciativa de #Mamaintegral busca que como mamás, nos demos la oportunidad de volver la mirada a la industria, y desde la perspectiva de madre, observemos las ventajas o desventajas que los productos pueden ofrecer para nuestros hijos. Básicamente la industria alimenticia está cansada de su mala fama en los temas de la alimentación y ahora buscan acercarse a su audiencia no de manera masiva, sino de forma directa, basados en las experiencias personales, de gente normal como tú o yo.

Y entonces me puse en la tarea de estudiar sobre el tema de los cereales integrales. Creo definitivamente que antes de tomar una decisión tengo primero la responsabilidad de enterarme un poco más sobre lo que hay en el mercado, no desde los ojos del consumidor sino desde los ojos del bienestar. Entonces busqué en google:  cereales integrales. Y en el puesto número 4 me encontré con esto.

Lo que leí me gustó. Sencillo, claro y concreto. De manera general me informé sobre esta nueva tendencia de los cereales integrales y además me enseñó a identificar lo que es y no es un cereal integral, sin sentirme amarrada a una marca u obligada a una compra.

Y con esta nueva información seguro mi próxima visita al mercado será diferente, porque tener información es útil cuando sabes cuándo y cómo usarla. 😉

¿Qué sabes tú de los cereales integrales?